La defensa del presidente Donald Trump retomó sus argumentos en el juicio político que realiza el Senado de Estados Unidos, una sesión teñida por la filtración de una parte del futuro libro del ex asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, que desató renovados pedidos -de legisladores de ambos partidos- para citarlo como testigo, algo que la Casa Blanca y el liderazgo republicano en la cámara alta rechazan.

John Bolton

John Bolton

Anoche, el diario The New York Times publicó que un borrador del libro de Bolton, actualmente bajo revisión de la Casa Blanca, confirmaba la denuncia con la que la oposición aprobó el inicio de un juicio político: el ex asesor escuchó a Trump decir que quería mantener congelados fondos de ayuda militar a Ucrania hasta que anunciara que investigaría por corrupción a su posible rival electoral en noviembre próximo, el ex vicepresidente y dirigente demócrata Joe Biden.

Esta mañana, antes que comenzará la sesión en el Senado, Trump desmintió la noticia.

“NUNCA le dije a John Bolton que la ayuda a Ucrania estuviera vinculada a las investigaciones a los demócratas, incluyendo a los Biden”, aseguró en Twitter y acusó a su ex asesor de intentar “vender un libro”.

Pese a la desmentida presidencial, la filtración del medio neoyorquino alimentó aún más la tensión que domina las sesiones del juicio político en el Senado, especialmente alrededor de la negativa de las autoridades republicanas de la cámara de negarse a permitir el llamado a nuevos testigos, entre ellos Bolton, y la presentación de nueva evidencia.

Hoy la presión no solo llegó desde la bancada opositora, sino también de tres senadores republicanos.

“La relevancia de John Bolton para nuestra decisión final se ha vuelto cada vez más clara”, sostuvo el senador y una de las voces más críticas de Trump en el oficialismo, Mitt Romney.

“Podemos decir que John Bolton tiene un testimonio relevante para dar a todos los que queremos impartir una justicia imparcial. No puedo decir cómo su testimonio afectará la decisión final, pero es relevante y quiero escucharlo”, exigió Romney.

Su compañera de bancada Susan Collins también utilizó la filtración del diario para volver a pedir la apertura de citaciones a testigos.

“Los informes sobre el libro de John Bolton refuerzan el caso a favor de convocar a testigos, un caso que ya presenté en repetidas conversaciones con mis colegas”, afirmó la senadora en un comunicado, difundido por la cadena CNN.

Por último, la senadora de Alaska Lisa Murkowski, aseguró en Twitter que tiene “curiosidad por lo que John Bolton podría decir”.

El oficialismo republicano posee el control de la mayoría en el Senado, 53 bancas sobre el total de 100.

Esto hace muy difícil que la oposición logre los dos tercios necesarios para condenar y destituir a Trump -67 votos-, pero si podría hacer peligrar la mayoría de 51 bancas que necesita el oficialismo para terminar el juicio cuando lo deseen.

Mientras crece la tensión por la inclusión de Bolton en el juicio en el Senado, la defensa de Trump se dedicó en la sesión de hoy a presentar en más detalles sus argumentos.

“En esta coyuntura especial de la historia estadounidense, el Senado es llamado de manera demasiado frecuente a presentarse como una corte de un juicio político. Creo que estamos viviendo en lo que podrías describir como ‘la era del juicio político'”, aseguró uno de los abogados del mandatario Ken Starr.

El defensor de Trump comparó los juicios políticos presidenciales con “una guerra” y aseguró que ambos son “un infierno”.

Ayer, otro de los abogados defensores del presidente, el profesor de derecho emérito de la universidad de Harvard Alan Dershowitz había adelantado que el equipo de Trump argumentará que los cargos son demasiado leves como para justificar la remoción del presidente de su cargo a la luz de lo estipulado por la Constitución.

“Incluso si fuera cierto, no presentaron cargos susceptibles de impeachment”, había argumentado en una entrevista con la cadena Fox News.

El equipo de defensa de Trump también adelantó que no intentará poner el foco en Biden y su hijo Hunter, quien trabajó en la empresa de gas ucraniana Burisma mientras su padre era aún vicepresidente de Estados Unidos.

Intentar poner la atención sobre Joe Biden, potencial rival electoral de Trump en noviembre, podría tener un efecto negativo entre algunos senadores republicanos, según analistas estadounidenses.

Aunque los republicanos prefieren un juicio corto, Trump ha pedido que testifiquen los Biden.

El mandatario también quiere que declara el miembro de los servicios de inteligencia que destapó el caso el año pasado al denunciar el contenido de una conversación telefónica de julio de 2019 entre Trump y su par de Ucrania, Vladimir Zelenski.

Según sostuvo, en esa conversación el mandatario estadounidense utilizó el envío de fondos ya autorizados por el Congreso de su país para presionar a Zelenski para que lance públicamente una investigación contra los Biden.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/202001/427380-el-futuro-libro-de-bolton-sacude-el-juicio-politico-a-trump-en-el-senado-de-eeuu.html

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